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6 maneras de mejorar el flujo de caja de tu empresa

¿Te has preguntado qué es lo que puedes hacer para que tu negocio siga funcionando y evite la insolvencia? La respuesta está en el buen manejo del flujo de caja, con el cual podrás tener un control total de los ingresos y egresos de tu empresa. Veamos un poco más sobre esta herramienta y cómo es que las pymes y grandes empresas pueden beneficiarse de su gestión efectiva.

Temas que verás en este artículo:

  • ¿Qué es el flujo de caja?
  • Características del flujo de caja
  • Tipos de flujo de caja
  • Consejos para mantener saludable tu flujo de caja

¿Qué es el flujo de caja?

El flujo de caja es un informe que permite hacer un seguimiento del dinero que ingresa y sale de tu negocio, lo que sirve para controlar los gastos, como facturas, salarios y otras inversiones. Cuando se maneja de manera adecuada, te brinda una imagen completa de todos los costos versus los ingresos para garantizar que contarás con fondos suficientes para pagar tus facturas y, al mismo tiempo, obtener ganancias.

 Su mala gestión se puede deber a varias malas prácticas, dentro de las cuales están:

  • La nula planeación de inversiones
  • No monitorear y analizar los gastos realizados
  • No contar con proyecciones a corto, mediano y largo plazo
  • Falta de seguimiento a las cuentas por cobrar y no formalizar los pagos
  • No tener una estrategia para cobrar

 Estos factores, entre otras áreas de oportunidad, generan un desequilibrio total en tu flujo de caja. Una gestión financiera sin duda es clave para el éxito y para la supervivencia de tu negocio. Si crees que alguna de estas malas prácticas son parte de tu organización, no te preocupes, más adelante te brindaremos varios consejos que te ayudarán a corregirlas.

 Características del flujo de caja y sus tipos

Principalmente, el flujo de caja debe responder a preguntas como: ¿Cuánta mercancía podemos comprar?, ¿Es posible pagar de contado o se deberemos solicitar un crédito?, ¿Tenemos que cobrar al contado o nos es posible otorgar crédito?, ¿Nos será posible pagar las deudas en su fecha de vencimiento?, ¿Tenemos la oportunidad de realizar inversiones nuevas?, entre otras.

 No obstante, no podemos pedir que un documento nos dé todas las respuestas si no está constituido de la forma adecuada. Entonces comencemos por enlistar los criterios que este reporte deberá contener:

 

  • Balance general y estado de resultados
  • Saldo inicial, el cual será el punto de partida para gestionar tu flujo de caja
  • El registro de todos los ingresos, y egresos, como gastos administrativos, pagos de impuestos, cuentas por pagar, cuentas por cobrar, gastos de ventas, etc.
  • Periodo a analizar
  • Saldo final

 Existen varios modelos que puedes encontrar en internet que te darán una base segura para calcular y darle un mejor seguimiento a tu administración financiera. Aunque también deberías tener en mente los tipos de flujo de caja que podrías aplicar según la naturaleza de tu empresa. 

Tipos de flujo de caja

Operativo: Consta del dinero ingresado o gastado por actividades directamente relacionadas con las operaciones comerciales de la empresa.

De inversión: Se refiere a la cantidad de ingresos y egresos vinculados a las inversiones del negocio como compras de equipo, mobiliario, software, inmuebles, etc.

Financiero: Este flujo de caja incluye los ingresos por acciones, bonos o préstamos. Mientras que los egresos se relacionan a pagos de créditos, recompra de acciones o los dividendos de accionistas.

 Ahora que ya conoces los principios básicos y las características del flujo de caja, te contaremos algunos consejos para optimizar su gestión y así garantizar la solvencia de tu negocio.

6 consejos para mantener saludable tu flujo de caja

1. Crea proyecciones mensuales

Utiliza los datos financieros previos para crear proyecciones realistas de tu flujo de caja, o sea, cálculos sobre el desenvolvimiento de tu empresa en un futuro. Asimismo, toma como base algunas situaciones o escenarios no tan alentadores que podrían suscitarse en caso de que tus ventas sean bajas en el próximo periodo. De esta manera podrás determinar un plan que te permita pagar adeudos y seguir funcionando con normalidad.

2. Da seguimiento a las cuentas por cobrar y gestiona las facturas

Las cuentas no cobradas son una pérdida hasta que se liquidan, y, por lo tanto, son un factor que desequilibra a tu flujo de caja en sobremanera. Lo ideal es que generes un plan de cobro en el que brindes plazos de pago más cortos o les des incentivos a tus clientes para que prioricen la liquidación de su deuda. Aunque también podrías optar por el uso del “factoring”, que se trata de vender la factura a una empresa dedicada a esta actividad, la cual te entregará el pago de forma rápida por una cuota de servicio. La misma empresa se encargará de cobrarle a tu cliente.

 Por otro lado, no olvides que tus facturas deben ser administradas correctamente, así que un sistema de gestión te puede ser de mucha ayuda para no retrasarte en su envío y monitorear tus cuentas por cobrar.

3. Consolida una cifra única de gastos invariables y recorta gastos innecesarios

Hay pagos frecuentes y constantes que bien se pueden identificar para agilizar todo el cálculo de los egresos mensuales. Gastos como sueldos, pago de servicios, rentas y suscripciones, se pueden agrupar. Esto te ayudará a saber si tu empresa está en riesgo, ya que si no hay suficiente dinero para pagar esta cifra, será momento de tomar medidas drásticas. En caso de que notes que las proyecciones no son muy optimistas, puedes recortar gastos innecesarios, como servicios de poco uso, herramientas y software que no se aprovechan, entre otros.

4. Haz un plan financiero para imprevistos

Si algo nos enseñó el 2020 es que tener un plan de contingencia es algo imprescindible. Analizar los posibles riesgos junto a las proyecciones de tu flujo de caja te permite calcular cuánto es el mínimo de ingresos que tu empresa debe conseguir para seguir activa. También podrás determinar cuál es la meta de ventas necesaria y la cantidad de dinero que deben tener como fondo de emergencia para suplir los aspectos básicos del negocio por determinado tiempo.

5. Planifica tu inventario

Como ya hemos mencionado en otros artículos, el control y planeación de inventario brinda grandes beneficios. Planifica correctamente tu inventario para evitar almacenar más artículos de los que puedes vender. Esto te permitirá mantener tu liquidez, tu capacidad de compra y el espacio libre para seguir almacenando. De lo contrario habrá grandes pérdidas y tu flujo de caja se verá bastante afectado.

6. Paga en fechas límite

Una práctica muy común es pagar las facturas en la fecha máxima permitida para mantener el dinero dentro de la empresa por una mayor cantidad de tiempo. Esto te puede favorecer hasta cierto punto. Si lo haces, identifica bien los días del vencimiento de tus pagos para no generar recargos e incluso una mala relación con tus proveedores.

Aunque si tus suministradores cuentan con incentivos por pagos adelantados, te recomendamos pagar antes. Esto es porque muchas veces esos beneficios se refieren a descuentos o rebajas en el valor final de la factura. En ese caso, aprovecha esta clase de oportunidades.

 No dejes a un lado el debido manejo de tu flujo de caja, aplica los consejos más útiles para tu organización y evita las crisis y la insolvencia económica. ¿Te gustaría saber más sobre cómo llevar a cabo una correcta gestión financiera para tu empresa? ¡Da clic aquí y descubre más consejos!

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